
Surubí atigrado
Pseudoplatystoma fasciatum · Pimelodidae
- Agua dulce
- Siluros y peces gato
- Medio
- Talla
105 cm
- Peso
70 kg
- Temp. agua
24–28 °C
Dónde pescarlo
- Río
Iconos de los medios: Flaticon
El surubí tigre es un gran bagre sudamericano de la familia Pimelodidae, de cuerpo esbelto marcado con bandas verticales oscuras sobre fondo gris plateado que recuerdan a un tigre. Su cabeza larga y aplanada en forma de pala, con largos bigotes, es muy característica.
Calendario
Su área de distribución
Cinco cuencas, y no todas se comunican entre sí: el Amazonas, el Orinoco, el Paraná, más el Corantijn y el Essequibo de las Guayanas.
Esta combinación es el patrón clásico de los grandes peces de cauce de Sudamérica. Estas cuencas han intercambiado su fauna a lo largo del tiempo, a través de llanuras inundables comunes y de capturas de cursos de agua, y una especie de cauce principal figura entre las que han circulado con más facilidad.
La franja de latitudes, de ocho grados norte a once grados sur, cabe entera dentro de la franja cálida. La temperatura registrada para la especie va de veinticuatro a veintiocho grados: una ventana de solo cuatro grados.
La reproducción
Once centímetros separan a los dos sexos en la madurez: cuarenta y cinco en los machos, cincuenta y seis en las hembras. Y la diferencia no se cierra después, ya que las hembras alcanzan tallas que los machos no alcanzan.
La fecundidad se da por kilo: ocho millones de huevos por kilogramo de pez. Es la única unidad adecuada, porque la producción sigue la masa —lo que significa que la puesta de un tramo descansa mucho más sobre sus hembras más grandes que sobre el número de reproductores.
Un gran surubí atigrado es, por tanto, una hembra, y lleva por sí solo una parte de la reproducción del sector. La misma fuente da además cincuenta y tres centímetros como umbral general de madurez, sin distinguir los sexos; las dos cifras conviven en la documentación y conviene conocerlas ambas.
La especie es potamódroma: su ciclo entero se desarrolla dentro de la red fluvial.
El agua que necesita
El cauce principal es su dominio, y el matiz que sigue es el más útil de la ficha. El adulto frecuenta el conjunto de los cauces principales y entra a veces en los bosques inundados —pero su búsqueda de alimento, en cambio, se mantiene confinada al lecho del río.
Presencia y alimentación están, por tanto, disociadas, algo que rara vez se establece con tanta claridad para un pez amazónico. Durante la crecida, el pez puede estar en el bosque; come en el cauce.
Se señala una preferencia por comparación con su pariente cercano: parece más apegado a los cursos de agua sombreados.
La amplitud química, por último, es amplia —pH de seis a ocho, dureza de cuatro a treinta grados. Suficiente para resistir tanto en las aguas negras ácidas como en las aguas cargadas de limo.
Zonas
- Cauces principales de los grandes ríos
- Fosas profundas de corriente moderada
- Confluencias de afluentes
- Playas de arena submarinas
Técnicas
- Pez vivo en aguas abiertas
- Muerto animado en montaje deslizante
- Señuelo blando tipo swimbait
- Pesca de fondo en río
Cebos y señuelos
- Peces vivos amazónicos
- Peces muertos enteros
- Sardinas de río
- Pirañas enteras
De qué se alimenta
Caza de noche, y la lista de sus presas es instructiva: loricáridos, cíclidos, caracoideos, más cangrejos.
El primer nombre es el más elocuente. Los loricáridos son los peces gato acorazados, cubiertos de placas óseas; tragarlos exige una boca amplia y un tubo digestivo que acepte la armadura. Un depredador que los captura no elige a sus presas por su comodidad.
Los cangrejos completan el cuadro y sitúan la caza en contacto con el fondo, lo que confirma un modo de vida demersal.
Cómo pescarlo
El cauce, la noche, el fondo: los tres datos de la pesca salen de una sola frase de la documentación.
La alimentación confinada al lecho del río es la consigna más útil. Durante la crecida, resulta tentador seguir el agua hacia el bosque inundado; la especie pasa por allí, pero vuelve a comer al cauce, y es ahí donde hay que posicionarse.
Sus presas indican el cebo: pescado, y pescado de fondo antes que de aguas medias. Una presa acorazada no es un obstáculo para él, y un cangrejo tampoco.
La carne, amarillenta, se describe como sin espinas, lo que ha convertido a la especie en un pez de mercado en toda su área —y explica la presión que se ejerce sobre ella por otras vías además del sedal.
Conservación
Lo que pesa aquí no es una etiqueta, es la estructura de la puesta. Ocho millones de huevos por kilo significa que la contribución de una hembra crece con su masa. Retirar a las más grandes retira una parte desproporcionada de la reproducción, y una pesca que selecciona por calibre las retira primero, puesto que los ejemplares grandes son precisamente las hembras.
El segundo punto es el río mismo. Un pez potamódromo cuya alimentación está confinada al cauce principal depende de la continuidad de ese cauce: una obra que corta el canal no solo le quita un corredor de migración, le quita su despensa.
Su preferencia por los cursos de agua sombreados añade, por último, una dependencia discreta del bosque de ribera. La sombra de un cauce proviene de sus orillas arboladas, y nada la sustituye.
Normativa
Consultar la normativa local vigente (talla mínima, períodos de veda, cupos de captura).
Solo orientativo. Las tallas legales, cupos y vedas varían según el lugar y la temporada: consulta siempre la normativa local vigente antes de pescar.
Otros nombres
No existe ningún nombre francés fuera del comercio acuarista, que lo llama tiger shovelnose —hocico de pala y librea de tigre, lo cual describe correctamente al animal. Los nombres sudamericanos son más antiguos y más precisos: cachara en Brasil, y el propio surubí atigrado en los países hispanohablantes.
Pseudoplatystoma se lee «falso hocico ancho», y fasciatum remite a las bandas del flanco. El binomio dice, por tanto, la cabeza y la librea, en ese orden.
Fuentes: api.gbif.org