
Labeo de aletas naranjas
Labeo calbasu · Cyprinidae
- Agua dulce
- Carpas y blancos
- Medio
- Talla
90 cm
- Profundidad
10–10 m
Dónde pescarlo
- Lago
- Río
Iconos de los medios: Flaticon
El Labeo calbasu es un ciprinido rechoncho de dorso gris verdoso y vientre claro, con labios gruesos adaptados para ramonear algas del fondo.
Calendario
Registrada en 2 países
Bangladés · India
Registros de GBIF: especies nativas e introducidas sin distinción.
Su área de distribución
El área natural sigue el pie del Himalaya y las llanuras que este alimenta: Pakistán, India, Bangladés, con Nepal aguas arriba, Birmania y Tailandia al este, y el suroeste de China por extremo.
Ese extremo chino crea una ambigüedad que conviene conocer. China figura también entre los países de introducción: la especie es allí autóctona en las cuencas del suroeste y alóctona en el resto. Un registro de «presente en China» no dice, por tanto, cuál de las dos situaciones describe, y es el tipo de imprecisión que después atraviesa las estadísticas.
La franja de latitudes es estrecha, de veinticinco a dieciséis grados norte. Es un pez de las llanuras cálidas, sin población templada en ninguna parte.
Reconocerlo
Dieciséis radios blandos en la dorsal, ocho en la anal. Los dos recuentos se dan sin rango de variación, cosa cómoda en un género donde el color no dirime nada y donde varias especies se parecen muchísimo.
La boca es pequeña, situada bajo el hocico y bordeada de labios carnosos. Es un aparato de aplicación: se posa sobre una superficie, no agarra. Nada en su construcción permite cortar ni triturar.
No se publica ningún recuento de escamas para la especie. La fórmula de las aletas y la forma de la boca siguen siendo, pues, las únicas referencias firmes, ya que del cuerpo solo se dice que es fusiforme.
La reproducción
Toda la reproducción conocida de la especie cabe en dos peces. La fecundidad publicada —de ciento noventa y tres mil a doscientos treinta y ocho mil huevos— se midió en dos hembras, una de treinta y ocho centímetros ocho, la otra de cuarenta coma cinco. No es un rango estadístico, es un par de medidas.
La madurez, por su parte, se da a treinta y dos centímetros ocho. Las dos hembras contadas la superaban, pues, por poco, y nada se publica sobre lo que lleva un ejemplar grande.
Ninguna fecha, ningún sitio, ningún desencadenante de puesta figura en la documentación.
El agua que necesita
Dos medios, un solo piso: los tramos lentos de los ríos y los estanques. En ambos casos el pez vive pegado al fondo, demersal y no en la capa libre de encima.
La única profundidad publicada es de diez metros, valor único consignado a la vez como límite alto y como límite bajo. Es una observación, no una amplitud, y no hay que leer en ella una preferencia batimétrica.
La especie es potámodroma y tolera el agua salobre, lo bastante para aguantar en las partes bajas de los deltas donde el agua del río sigue siendo dominante.
Zonas
- Fondos rocosos de ríos
- Embalses con vegetación sumergida
- Zonas de corriente moderada
- Inmediaciones de presas
Técnicas
- Pesca al fondo con feeder
- Pesca al coup
- Pesca a la boloñesa
- Pesca a la inglesa
Cebos
- Bolas de harina verde
- Algas secas
- Torta de cacahuete
- Salvado fermentado
- Pasta de maíz
De qué se alimenta
Plantas, algas filamentosas, diatomeas: el menú es enteramente vegetal, y baja hasta lo más fino. Las diatomeas no se recogen, se levantan de una superficie.
Dos texturas para dos gestos. El filamento se arranca, la película de diatomeas se raspa. Un mismo aparato bucal hace las dos cosas, y no necesita ninguna pieza dura para ello, lo que concuerda con la boca pequeña e ínfera y sus labios gruesos.
Cómo pescarlo
Nada de lo que se mueve le interesa. Los cebos son vegetales, y la finura del anzuelo cuenta más que su solidez, puesto que la boca es pequeña y sin armadura.
Los tramos lentos y los estanques son el contexto, el fondo es el piso. Un montaje posado sobre un fondo previamente sondado trabaja mejor que un montaje suspendido: el pez no abandona el sustrato para venir a buscar más arriba.
Treinta y dos centímetros ocho es el umbral de madurez, y un pez de esa talla ya es un reproductor.
Un punto merece conocerse antes de salir: la literatura pesquera no clasifica a la especie entre los peces deportivos. Es un pez de producción, capturado con red y criado, mucho más común en los puestos del mercado que en los relatos de pesca.
Conservación
Dos cosas han cambiado para esta especie, y ninguna tiene que ver con la presión que ejercen las líneas.
La primera es el transporte. Se la introdujo en China fuera de las cuencas del suroeste donde es nativa, para la cría. El traslado de un ciprínido de fondo entre dos cuencas de un mismo país es justamente la operación que no deja rastro alguno en las estadísticas nacionales: el nombre del país no cambia, pero la población ya no es la misma.
La segunda es el estado de los conocimientos. Una especie cuya fecundidad descansa en dos hembras medidas y de la que no se publica ninguna temporada de puesta no se gestiona con números. Lo que se sabe de ella viene de la producción piscícola, no del seguimiento de sus poblaciones silvestres.
Normativa
Consulte la normativa local vigente (talla mínima legal, períodos de veda, cupos de captura).
Solo orientativo. Las tallas legales, cupos y vedas varían según el lugar y la temporada: consulta siempre la normativa local vigente antes de pescar.
Otros nombres
El nombre francés es el binomio mismo, Labeo calbasu, a falta de un uso establecido. Calbasu es el nombre bengalí, transcrito también kalbasu o kalbaus.
El inglés dice orangefin labeo, y el español, el alemán, el italiano y el portugués traducen todos ese mismo color de aletas. Queda así un pez nombrado por sus aletas en cinco lenguas y por nada en absoluto en francés.
Fuentes: fishbase.se · api.gbif.org